Conociendo las clases en la noche.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Lelouch el Jue Mar 29, 2012 10:01 pm

¿Cuanto tiempo había pasado desde aquel día?¿cuanto tiempo hacia que no entraba en un instituto normal?, muchas preguntas pasaban por mi cabeza esta noche mientras caminaba lentamente por los pasillos del instituto, colocando una mano en la pared, ojeando totalmente todos los detalles del instituto, uno por uno, sin perder detalle, intentando tener totalmente el control de todo lo posible en ese instante. Era un pequeño problema que había tenido desde siempre, nunca era capaz de tener mi cabeza vacía, sin pensar en nada, siempre tenía algo volando en mi cabeza, siempre intentaba teniendo el control de todo, por encima de los demás.

Poco a poco me acercaba mas hacia las clases, ¿cual sería la de segundo?, no parecían estar lejos, ya que poco a poco comenzaba a ver las primeras clases de primero, asique no debería faltarme demasiado tiempo para llegar a mi clase, conocerla por primera vez y ver que podría sacar de aquello. Mis pasos sonaban por aquellos vacíos pasillos, no se escuchaba nada, solo mis pasos y mi respiración tranquila. Aquellos paseos nocturnos míos, que me daban mucha tranquilidad, que no me interrumpieran la cantidad de alumnos que corrían por pasillos por el día. La tranquilidad de la noche, era uno de los mayores placeres que había conocido, era una de las pocas cosas que conseguían tranquilizarme.

Podía ver la clase un par de metros mas adelante, dando pasos lentos hacia la puerta me acerque asta llegar a la puerta cerrada, alargando mi mano y sujetando aquel picaporte frío de metal, el cual gire lentamente para ver si en verdad estaba cerrada, dándome la pequeña satisfacción de descubrir que no se encontraba cerrada. Acabe de girarlo completamente y la abrí lentamente, para acabar dando pasos lentamente, primero con la pierna derecha, luego con la izquierda y así una y otra vez hacia dentro de la clase, ojeando todo. Dirigí mis pasos hacia la ventana, paseando el dedo indice por encima de la madera de aquellos pupitres que llenaban aquella gran clase.


En verdad conseguiré algo en este instituto o sera como todos, aburridos, sin ninguna diversión.

Comente con una sonrisa en los labios, una pequeña sonrisa falsa en verdad, sin sentimiento alguno, vacía, tan vacía como aquella clase en ese momento. Llegue a la ventana, apoyando la espalda contra la pared, dirigiendo mi mirada hacia la luna, que aquel día brillaba de gran manera. Coloque las yemas de los dedos en mi frente exceptuando la del dedo gordo que se apoyaba en mi barbilla, mientras mi codo se apoyaba en el marco de la ventana. Perdida con la mirada, mientras intentaba dejar la mente en blanco, aunque en verdad me era realmente imposible. Un pequeña sonrisa se podía ver en mi rostro, antes de que en mi boca empezaran a pronunciar unas palabras en voz alta.

¿Realmente creéis que encontraré alguien lo suficientemente inteligente o digamos entretenido para poder divertirme en este escuela o volverá ser como en los demás institutos aburridos, padres?

Cambie la mirada lentamente, desde la ventana hacía los pasillos, aquellos pasillos sombríos y desiertos. ¿En verdad no había nadie por aquellos pasillos en la noche?, todo era realmente solitario, pero a la vez tranquilo, se agradecía. Comencé a andar lentamente nuevamente hacía la silla del profesor, sentándome lentamente mientras colocaba los pies encima de la mesa y entrelazaba los dedos, sujetando los codos en ambos lados de la silla mientras una pequeña risa podía oírse por el pasillo.

Comienza el juego.

Fueron mis ultimas palabras, antes de volver reír durante unos momentos mientras miraba nuevamente hacia la puerta.


avatar
Lelouch
Experto
Experto

Masculino
Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 28/03/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Karorin Rao el Vie Mar 30, 2012 12:39 pm

Había anochecido ya. Junto al anochecer llegaron las cigarras y sus chirridos, a veces dulces. De su melodía se le llenaba el pecho al respirar, era una sensación extraña, interesante. Admiraba las relucientes luces del cielo, las estrellas. El sonido del viento era suave y un tanto melodioso, o era tal vez que el deleite ante aquella musicalidad en el ambiente de la noche le dejaba aturdida. Debido a su trabajo y a estas distracciones había acabado tan tarde aquel día y llevaba de nuevo la pequeña maleta que siempre consigo portaba. Sería también así a partir de ahora, sin embargo, ocupar parte de la noche de esta manera simplemente le favorecía: Desde hacía mucho, el sueño no estaba de su parte, no podía dormir en su plenitud, tenía que hacerlo durante intervalos cortos y, realmente, desconocía las repercusiones que eso mismo podría estar provocando. ¿Pero qué iba a hacer? Era imposible no dormir, la noche se había vuelto su compañera, y también, su enemiga. A pesar de eso, estaba resignada a pasar noches y noches errante, de un lado para otro. Las noches en un principio fueron su tormento, una pesadilla dentro de otra. Ahora las noches era aún peligrosas para alguien con tal vulnerabilidad, pero empezaba a desfallecer ante tales encantos nocturnos. Noches en las que parecían correr, cantar y danzar las divinas ninfas, deleitando con la sonoridad celestial de los dioses. Obviamente las ninfas solo estaban en su cabeza, esas moradoras de la naturaleza eran la escusa que tenía para explicarse a sí misma la fascinación que sentía al recorrer aquellos jardines de naturaleza mágica y maravillosa, pero mortal.

Allí, fuera del complejo sistema de pasillos, la noche era bulliciosa, pero, dentro de éste, sus oídos se extrañaban al cambiar a pleno y profundo silencio. Desaparecía también el dulce olor de las flores, sustituyéndose por un ambiente que olía como huele una escuela cualquiera: Olor a libros nuevos, a libros viejos y a polvo de tiza. A pesar de ello, había un ligero aroma que debía desprender algún producto de limpieza, con un olor a alguna clase de flor silvestre que desconocía. No era experta en flores ni pensaba serlo.

Hacía más frío dentro que fuera, tal vez hubiera algo de humedad en el entorno, pero no se sentía del todo mal. Cerró algunas ventanas que se habían quedado abiertas por despiste. Sintió un escalofrío al notar el tacto del cristal, y fue entonces cuando escuchó un pequeño sonido en medio del silencio. No era una nueva melodía, no era un canto angelical o un chillido desde el inframundo. No se podía calificar en ninguna de esas categorías. Erase más bien un sonido repetitivo, que retumbaba ante la acústica de aquellos pasillos completamente vacíos. ¿Qué sería aquel sonido? Parecía un sonido de origen mundano y terrenal. Caminó en la dirección que aquel sonido le sugería. ¿Primero a la derecha? No, no, todo recto. A medida que emprendía su marcha, aquel sonido se había mezclando con el de sus propios pasos. Pasos, de eso se trataba. Había alguien allí. Siguió caminando, ahora cuidadosa y sigilosa, de manera que pudiera sorprender al individuo por la espalda. ¿De quién se trataba? ¿Qué demonios estaba haciendo allí? No pensaba tener contemplación alguna a la hora de hacer cumplir la ley por su propia mano si se trataba de cualquier clase de delincuente, y si de un alumno se trataba las contemplaciones se dejarían para luego: Los alumnos no podían deambular por ahí por las noches, a saber qué problemas podrían estar causando si así fuera. Que indigno sería para ella que mientras ella patrulla alguien burlase las normas y saliera ileso.

¿Qué había pasado? ¿Por qué aquel sonido, inoportuno y perturbador de su ensoñada noche, había cesado en su empeño de fastidio? Siguió andando a lo largo de aquel pasillo, aún no había encontrado al culpable de aquel sonido al pisar y ya no sabía cómo orientarse. Miraba con sumo detalle cada uno de los rincones por los que pasaba a pesar de que la noche le importunaba. Para su fortuna, pronto descubrió una puerta entreabierta y, pese al empeño de la lógica de impulsarle a pensar que allí dentro se encontraba el perturbador de su noche, el sueño hacía ya mella en ella. Sacó las llaves de la pequeña maleta que llevaba consigo, se trataba de un gran puñado de llaves que estaba en su poder desde que aceptó aquella clase de trabajo. El sonido de éstas resonó de nuevo en el pasillo y, sin pensárselo dos veces, cerró la puerta al introducir una de las llaves más pequeñas en una ranura situada en el picaporte. ¡Cuán grande sería su sorpresa al descubrir que había encerrado a la persona que llevaba rato buscando en aquella clase!

-¿Dónde estará ese sujeto? Espero que no haya perdido el tiempo en una vana ilusión de mis delirios nocturnos-. Pronunció estas palabras y le pareció escuchar su propia reverberación. Dio entonces unos pocos pasos atrás y se dispuso a volver a emprender su marcha en aquel pasillo con una larga hilera de clases vacías. Tal vez no haya sido nada. Quizá fue el infortunio de estar todavía despierta y el pensar que aún debía estarlo. No quería dormir, no podía. Sí, eso era, estaba delirando, no había nadie allí.







Última edición por Karorin Rao el Vie Mar 30, 2012 1:06 pm, editado 2 veces
avatar
Karorin Rao
Experto
Experto

Femenino
Mensajes : 30
Fecha de inscripción : 26/03/2012
Edad : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Lelouch el Vie Mar 30, 2012 2:14 pm

Pocas nubes habían en aquella noche, pocos sonidos se podían escuchar y los pocos que eran, fueron por parte de aquellos animales nocturnos que rondaban por el jardín. La tranquilidad era realmente acogedora para aquella velada nocturna solitaria. El sonido de la respiración llenaba aquella solitaria aula, mientras el sueño seguía sin acompañarme. Los pensamientos iban invadiendo mi cabeza, intentando encontrar respuestas a preguntas tan incoherentes y difíciles de contestar, que era realmente imposible dejar la mente en blanco aunque solo fuera por unos pequeños momentos.

El juego por fin había comenzado, ¿quien sería el primero en mover ficha?¿quien sería mi primer movimiento?, eran muchas preguntas que recorrían mi cabeza, como se desarrollaría la vida en el tablero de ajedrez, el mas mínimo fallo llevaría a la derrota y eso era algo que no podía consentir. Aquel juego, aquel simple juego, se había convertido en mi filosofía, en mi forma de ver y pensar el mundo, todo era un tablero de ajedrez, yo contra la mismísima vida, ¿quien acabaría ganando?, era pregunta que en estos momentos no tenía respuesta, cada partida, cada movimiento, todo era igual y acaba de la misma manera, empate, no era capaz de vencer a la vida, pero la vida tampoco me había conseguido vencerme ami y nunca lo haría.

Aquellos extraños pensamientos habían echo conseguido que no me percatara de un pequeño ruido que venía del pasillo, sonidos suaves y lentos, como si el viento surcada lentamente por aquellos pasillos, pero no era el viento, eran pasos, pasos de una persona, pasos lentos y tranquilos, introduciéndose en la oscuridad de aquel lugar, al que podríamos catalogar de siniestro por la noche, quien sabe que cosas te puedes encontrar en un instituto de noche. Los pasos se podían oír cada vez mas cerca del aula. Levante las piernas de la mesa, andando lentamente hacia la puerta, apoyándome en un lado de la pared, en silencio, sin hacer un solo ruido, no sería bueno tener que usarlo nada mas llegar al instituto por una tontería como esta, era mejor que no me descubriese si fuera un profesor.

Los pasos se detuvieron, justo en frente de la puerta, mientras guardaba silencio, asta mi propia respiración había caído en el completo silencio, camuflado por los ruidos que realizaba el viento al entrar por una pequeña abertura de una de las ventanas. El tintineo de unas llaves se pudo oír, estaba en problemas, la puerta se cerro lentamente y pude oír como colocaba lentamente la llave dentro de la abertura de la cerradura, girándola para cerrar completamente la puerta y como no, dejándome encerrado dentro.

Algo tenia que hacer, no podía dejar que me vieran aquí, pero tenía que salir de allí. Alguna excusa se me ocurriría, sino fácilmente podría optar a usar el geass, con eso este mínimo problema se acabaría, pero primero tendría que ver la reacción del sujeto que se encontraba detrás de la puerta, mientras oía sus pasos como comenzaban a alejarse de allí, tenía que actuar ya. Me gire rápidamente hacía la puerta, mientras comencé a darle varios golpes en la puerta, antes de volver a hablar.


Disculpa, podrías abrirme que me has dejado encerrado

Comente en voz baja, mientras al mismo tiempo podía oír la voz, una voz tranquila, de mujer, mujer joven, seguramente alguna alumna que paseaba por allí, si era ese el caso y era una simple alumna, no acabaría siendo un problema y seguramente fuera fácil de manejar la situación. Me separe unos centímetros de la puerta mientras esperaba, que la chica me abriera o sino me tocaría saltar por la ventana.
avatar
Lelouch
Experto
Experto

Masculino
Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 28/03/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Karorin Rao el Vie Mar 30, 2012 3:29 pm

[Off: Lo de mujer joven es relativo xD Cof cof~]

Ya había avanzado una distancia considerable, sin embargo, la acústica continuaba siendo agobiante y artística al mismo tiempo, la reverberación había hecho que descendiera desde el mismísimo jardín de las musas. Los continuos golpes tras la puerta y una sosegada voz habían interrumpido su pensar, el pensar de que la noche había afectado a sus capacidades receptoras o que el cansancio permanecía en el palco disfrutando de su propio espectáculo. Pero éste no contaba con que ella era ya relativamente resistente frente al cansancio, había disminuido la barrera del límite desde hacía ya años y, si esta era ocasión para demostrarlo, no cabría duda de que, con seguridad, lo haría. La fuerza destructiva del sueño no le afectaría, no una vez más. Aquella voz no solo le pareció sosegada, la asimiló a su vez como una voz pausada y masculina. Aún así, no era como si por su voz pudiera definir que tipo de persona era aquella. Pero sí pensó que si aquella persona fuera un criminal habría buscado otra forma de escapar y huir de allí, a menos que sus actos estuvieran determinados por la arrogancia. Si aquella persona estaba siendo arrogante, simplemente se trataba de un reto. Un reto estúpido al fin y al cabo, había caído en sus redes. Cualesquiera que fueran sus intenciones el individuo no tenía ninguna oportunidad, él mismo había creado su propia trampa y no había ya forma alguna de escapar, incluso si se trataba de una amenaza. Aquel cuarto cerrado y su elección de tocar a la puerta, arriesgándose, había creado la situación perfecta: No había derrota posible, o eso le pareció.

Ni una mueca de sobresalto, ni cualquier ápice de reacción se manifestó en aquel momento en su rostro. Aquella figura femenina retrocedió entre las sombras de la noche, con tal gracia que ni la luz era capaz de reflejar. Su actitud decidida se mostraba en esa manera de andar, pero nadie, absolutamente nadie lo estaba viendo. Llegó una vez más a la puerta causante de aquella divertida situación. Miró por la pequeña ventana situada en la misma puerta y se encontró con la imagen del individuo frente a la suya. Sólo unos pocos instantes le observó y entonces, le dio la espalda. Ya tenía lo que quería, ahora, aquel muchacho de cabello como la misma noche y ojos purpúreos estaba en sus manos. Cerró los ojos y comprobó que, en efecto, había adquirido en unos pocos segundos una gran cantidad de conocimientos en cuanto a la realidad que se había creado dentro de aquel cuarto. Se fijó en todos y cada uno de los detalles: Había una gran mesa que debía ser la mesa del profesor, alrededor de 30 pupitres para los estudiantes, un piso de finas láminas de cuarzo y unas paredes blancas e intactas, posiblemente iluminadas durante el día por medio de aquellas grandes ventanas de forma rectangular con cortinas de color beige. Sin embargo aquella cantidad de detalles no eran relevantes para tener el control. De manera simple, le servían para realizar un esquema mental de aquella situación. Quizá solo debía recordar una cosa en concreto, un ser en concreto. Éste era aquel individuo de cabellos negros, ojos de color púrpura, alto y delgaducho, con una expresión calculadora, pues dícese que los ojos son las ventanas del alma. No debía ser difícil darse cuenta de ello para una persona tan meticulosa a la hora de analizar.

Incluso de espaldas al atrapado ya había hecho su movimiento. Desde que miró por la ventanilla de la puerta lo había hecho. ¿Cuál sería el suyo? -Exijo una identificación precisa-. Fue entonces cuando se le escapó una sonrisa, era guardián de una escuela, no de una base militar, a pesar de ello, estaba en su derecho afrontar su oficio con un toque de emoción. Nadie iba a impedírselo, y menos aquel señorito nocturno que se encontraba a sus espaldas -Estudiante o no, no le aconsejo dar un paso en falso. No nos iremos de aquí hasta que lo crea necesario-. Todo el tiempo mantuvo un tono respetuoso, pero al mismo tiempo, su habla se caracterizaba por un tono ofensivo. Eso es, justo en ese momento no se encontraba en posición de defensa o en una actuación pasiva. Había atrapado a su presa sin quererlo. Podría acostumbrarse a algo así. Ahora que ya tenía su realidad tan viva como cualquier otra, solo tenía que provocarla. Sus ojos se mantuvieron aún cerrados y con una única imagen en su cabeza, pero sin evocarla. Sigilosamente deslizó su mano izquierda dentro del limitado espacio de la maleta y sacó una pieza de algo indescifrable de dentro de éste. No sentaría mal tomar precauciones, aunque deseaba acabar con aquello cuanto antes, siempre y cuando cupiera dentro de sus posibilidades.
avatar
Karorin Rao
Experto
Experto

Femenino
Mensajes : 30
Fecha de inscripción : 26/03/2012
Edad : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Lelouch el Vie Mar 30, 2012 6:58 pm

Las yemas de los dedos se dirigieron hacia la cabeza, revolviendo lentamente el pelo, dejando que el flequillo cubriera por unos segundos mis ojos, mientras esperaba que me abriera, que esos segundos se habían tornado como horas, era un sin fin de alternativas que tendría, pero quería contemplar la mas divertida, ¿que haría la joven?, ¿me abriría la puerta o me dejaría allí?, tenía que verlo, le estaba pareciendo un poco graciosa la situación, quizás se pudiera divertir a su causa o quizás, mejor dicho, con ella, todo era cuestión de tiempo y ver que movimiento tenía preparado la mujer para mi.

Que empiece este pequeño juego...

Comente en un susurro casi inaudible para la chica, mientras sentía como volvía a dirigirse a mi lugar quedándose mirándome durante unos momentos, un corto momento que me dio para mucho, pude observar lentamente y con criterio a la joven que tenía delante, eso si, sin dar mucha claridad de que lo hacía, solo con una simple mirada de refilon me bastaba para tener todo controlado en ella, para conocer mas de lo que ella pudiera esperar de una persona como yo. No parecía demasiado mayor, era joven, o eso mismo creía yo. La tez blanquecina pero sin exagerar, los cabellos largos oscuros. Se mostraba fría y sería, que mostraba parte de la forma ser.

Volvió a dar la espalda a la puerta, como me temía en un principio no me iba a abrir, era de esperar y la primera opción en el tablero de juego. Tenía que ver que movimiento hacia ahora, era fácilmente predecible y fácil de contraatacar. Seguramente sería alguien que vigila los pasillos o que con el deber de proteger el instituto por las noche, aunque también cabe la opción de ser una simple alumna, que deambulaba por los pasillos, pero lo dudaba, una alumna no iría con las llaves de las clases en sus bolsillos, asique seguramente descartaría esta opción.

Sonreí al escuchar lo que me decía, en verdad sería una chica problemática, pero bueno, en si divertido. Coloque mi mano en mi cabeza, apartando parte del flequillo que caía sobre mi ojos mientras me dirigía hacia la puerta apoyándome en ella de espaldas, mientras dirigía la vista hacia ella, riéndome en voz baja. Le diría la verdad, mentiría, usaría el geass, cualquiera de las opciones era buena, pero no acabaría siendo divertido, lo mejor era improvisar un poco, meter cizaña y confundirla un poco también a ella .


¿Porque debería decir mi nombre a una completa desconocida?, acaso me tengo que fiar de usted señorita si tampoco se ha presentado ni me ha mostrado una identificación de que usted trabaja en el instituto, quizás seas una simple ladrona que se ha colado en el instituto y tiene la llaves, primero antes de pedir mi información, debería identificarse usted primero.

La sonrisa se amplio en mi rostro, quería tener controlada la situación, pero en realidad estaba contra las cuerdas, ya que el que estaba encerrado en aquella aula. Pero igual, primero quería conseguir información, no debería dar pasos en falso, primero tendría que descubrir que se tiene entre manos. Levante lentamente la mano izquierda hacia mi rostro, tapando este lado, mientras buscaba una opción fácil salir.

¿Un paso en falso?, creo que el que primero lo dio eres tu, acaso crees que un simple cristal de la puerta puede detenerme si fuera un criminal, tan solo tendría que romper el cristal o sino aun mas fácil, romper la puerta, conociendo la antigüedad de la cerradura, con un golpe certero sería fácil de romper, creo que estas en una posición mas ventajosa, pero aun así no deberías pecar de incrédula, podría cambiar esta situación con un simple movimiento mal echo suyo.

Este había sido mi siguiente movimiento en el tablero, había avanzado ya a mis peones y me tenía que preparar para sacar a mis piezas mas importantes a jugar, que divertido, una partida de ajedrez que puede realizarse en la misma vida, en este momento, una partida estaba en juego, las piezas eran nuestros actos, cada uno realizaba su movimiento, ¿quien ganaría?, la respuesta era sencilla, la victoria estaba asegurada para mi, no creo que una simple joven consiguiera ganarme y menos dominarme. Antes de acabar, dio varios pasos hacia adelante, girando la cabeza levemente hacia atrás, antes de decir una ultima frase en bajo.

¿Le gusta el ajedrez?
avatar
Lelouch
Experto
Experto

Masculino
Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 28/03/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Karorin Rao el Dom Abr 01, 2012 7:03 pm

A pesar del propio movimiento ofensivo, aquel sujeto llevaba todo el tiempo mostrándose expectante, como el qué planea una esplendorosa e inteligente jugada, alguna acción demoledora, para la cuál se necesitaría una premeditación intensa. Pero, quizá era que ella estaba perdida en medio de una laguna de ideas en la encantadora aventura nocturna, o, quizá fuera que el razonamiento que su rival le estaba brindando no le pareció demasiado válido. Puesto que, éste, estaba intentando darle la vuelta al tablero, intentaba crear la situación inversa, en la que la desventaja ya no estaría más de su lado, no iba a permitir que eso llegara, en algún momento, a ocurrir. Esta ventaja que tenía con respecto al individuo no iba a dejarla escapar tan fácilmente. No era tan inocente y buena persona como para ceder, y al parecer, él tampoco iba a hacerlo. Aquel señorito acababa con su paciencia a través del cristal que se interponía entre ellos. Suponía una reacción irritable, el de los ojos púrpuras estaba actuando egoísta y movido por sus placeres de combate. ¿Quién se creía que era? ¿Acaso le estaba subestimando como para caer en una trampa así? No le estaba resultando divertido que aquel personaje no le tomara en serio, que creyera que se iba a escabullir con una escusa tan débil como lo era aquella. De manera simple, aquel muchacho sólo le estaba provocando cansancio y malhumor con sus aires de superioridad, cuando solo se trataba de ceguera, ¿No se daba cuenta de que estaba en completa desventaja?

Abrió al fin los ojos, y aún de espaldas a la puerta, dejó caer lentamente su cuerpo hasta que éste reposase sobre el suelo, con las rodillas flexionadas y jugando con el inútil fragmento que tenía en sus manos. Fragmento que lanzaba de una mano a otra, de un lado a otro, como los intercambios de palabras que ellos dos estaban dando en trade, el uno con el otro. Una expresión tardía de una mezcla entre aburrimiento y molestia apareció en su rostro. Aburrido. Es aburrido cuando tu enemigo te subestima y no contraataca en serio. Estaba perdiendo el tiempo en algo absurdo. Suspiró, y, por entre sus labios escaparon unas tenues palabras. Suaves y discretas, pero lo suficientemente altas para que el compañero de aquella noche le oyera. -Sería mejor que no intentase jugar conmigo, que ni se le ocurriera tratar de burlarme. Debería entender que es usted el que está en una situación de desventaja. No, de hecho lo entiende, es por eso que intenta darle la vuelta a la situación. Pero no será tan fácil jugar conmigo de esa manera. No me sacará una palabra puesto que soy yo quien tiene la sartén por el mango. Eso es, es usted el que se está quemando. No está en su mano exigirme nada cuando está perdiendo la partida ¿No cree?- Se frotó los ojos un par de veces. -Además, puestos a juzgar su no tan elaborado razonamiento, en el supuesto caso de que nos lleváramos por esa regla de tres, se formaría un círculo eterno, una historia cíclica. Usted no podría fiarse de mí porque no me identifico, y yo no podría fiarme de usted porque tampoco se identifica. Ese paso debe darlo la persona que está en la situación de desventaja. Y créame que usted lo está. Sin embargo, no sé si admirar su testarudez. - Una sonrisa se cuela una vez más en su rostro, a pesar de ello, no es una sonrisa de satisfacción o de superioridad. Es una sonrisa de "me das dolor de cabeza".

Estaba cansada, agobiada por ser aquel su primer día de trabajo y, para colmo, tan intenso como lo estaba siendo. Soltó su cabello de una jalada y guardó el coletero en su maleta. Se cruzó de brazos y escondió la cabeza entre éstos y sus cabellos. - No creo que entiendas la situación en la que estás. Y, ¿Desde qué momento se supone que di yo el primer paso? ¿No fue usted al aventurarse a penetrar un territorio que no es el suyo? Si no lo hubiera hecho, mi persona habría hecho algo tan fácil como cerrar todo y disponerse a marcharse. Fue usted el que determinó todo, el que hizo el primer movimiento. Espero que lo comprenda.- Fue entonces cuando escuchó las palabras de su oponente. ¿El ajedrez? Oh, con que eso era. Todo aquello lo estaba viendo como una partida de ajedrez. Una carcajada de forma que pareciera que había perdido la cordura se escapó entre el silencio nocturno.

-No todo puede estar tan determinado como en un tablero de ajedrez, y menos en un lugar como este, donde la magia se vuelve en tu contra en un movimiento inexplicable en el propio tablero. Las antiguas batallas ya se han quedado en el pasado.-
avatar
Karorin Rao
Experto
Experto

Femenino
Mensajes : 30
Fecha de inscripción : 26/03/2012
Edad : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Lelouch el Dom Abr 01, 2012 11:14 pm

Aquella manera de pensar, los movimientos que realizaba, la mayoría de las cosas, no hacían en verdad que avanzara, no conseguía mi objetivo esa noche, tenía que buscar mejores opciones si quería salir victorioso esa noche, la chica aunque bastante ingenuo por su parte al creer que en verdad me tenia atrapado, tenía bastante ventaja, era como intentar arrinconar con una torre y un peón a su reina, algo difícil de conseguir pero no imposible. La noche avanzaba, la tranquilidad poco a poco iba abandonando la sala. Era un buen comienzo en aquel lugar, no imaginaba que tan pronto conseguiría algo de diversión, bueno, directamente no esperaba que nadie pudiera dármela pero en verdad estaba sorprendido a causa de esto. ¿En verdad había gente interesante como había oído en esta escuela?, quien sabe, tendría que descubrirlo mas adelante, pero primero debo encargarme de ganar en este momento.

El cuerpo de la joven comenzó a caer lentamente hacía el suelo, quedando apoyado en la pared, mientras seguramente se preparaba para hablar. Aun seguía de pie, en medio de aquella clase, observando por la ventana las estrellas y la luna, aquel luminosidad que producía, que era capaz de iluminar las noches a muchas personas. Me gire lentamente y me dirigí de nuevo hacía la puerta, donde se encontraba la joven, aunque esta estaba al otro lado de la misma, apoyada en el suelo. La mire de reojo, aunque solo pude ver sus manos jugando con una especie de fragmento, aunque no le acabe de prestar demasiada atención y apoye mi cuerpo en el marco de la puerta, colocando la cabeza contra el mientras levantaba la mano y lentamente me apartaba el flequillo mientras empezaba a escuchar aquellas palabras que desprendía la boca de la chica que tenía enfrente mía. Aquella muestra de arrogancia se podían ver en sus palabras, mas por el contexto de las frases que decía, que por la misma forma de hablar. Un pequeño bostezo salio de mi boca, el sueño empezaba a hacer su aparición, ¿pero dejaría pasar esta partida acabándola rápidamente?, no, esperaría, jugaría con ella, asta que me volviera a resultar aburrido, asta que no consiguiera sacarle una pizca de diversión a la conversación o simplemente asta que la mujer se aburriese y me abriera o se fuese.


¿Porque no jugar contigo?, sino que diversión tiene esto, no me lo tomo mas que como un juego, como un simple reto, no merece mas. ¿Pero no crees que un situación de desventaja es peor?, siempre hay que saber sacar el lado positivo, aunque creas que tienes la ventaja, puede cambiar repentinamente aunque tu no quieras, asique escucha este pequeño consejo que tengo para darte, bueno mas que un consejo o un observación, conmigo, no te relajes o la acabaras pasando mal y por favor, no te lo tomes como amenaza.

Una pequeña risa salio de mi boca, que poco a poco, se convierte en una carcajada durante unos segundos, no demasiados, unos pocos nada mas. Aquella situación me parecía realmente cómica, tanto las palabras que salían de mi boca, como las que salían de ella, era gracioso, quien pensaría que pudiera darse esa situación. El silencio estaba roto por culpa de las palabras de la chica. Escucha con atención, mientras giraba la cabeza otra vez hacia adelante, apoyando la espalda contra el marco mientras miraba hacia el suelo, llevándome las dos manos a la cabeza poniéndola detrás de esta, mientras esperaba que acabara para responder.

Bueno, entonces sera una conversación, en el que ninguno de los dos conoceremos a la otra persona, ¿no crees que sera aburrido así?, si ninguno de los dos vamos a ceder mejor que estemos preparados para dormir en este lugar, lo bueno de esto, es que ninguno de los dos llegaremos tarde a clase.

Comente con una sonrisa en el rostro mientras me acaba aquella frase con una pequeña risa mientras que giraba nuevamente la cabeza para volver a comentarle una cosa a la persona que se encontraba detrás de la puerta, en la que ambos nos encontrábamos apoyados.

Entonces, mejor que traigas un botiquín, a saber con cuantas quemaduras acabo al terminar la noche y quemado no creo que pueda seguir jugando.

Era divertido, aquellas frases que soltaba, entre risas mientras jugaba con la mano izquierda con un pequeño mechón del flequillo rizandolo, para dejarlo caer nuevamente sobre mi cara y volver a cogerlo, repitiendo este paso una y otra vez, mientras las palabras de la señorita fluían por el aire llegando suavemente a mis oídos y me dedicaba a buscar una buena respuesta para ello. Aquellas palabras que intentaban hacerme creer que en verdad tenía la situación controlada me divertía aun mas, porque cuanto mas alto cree una persona que esta, mas dura sera su caída y mas satisfacción me dará ami conocer la victoria. El silencio se rompió nuevamente con aquella loca carcajada de la mujer, mucha gracia le había echo mi ultimo comentario pero era verdad, todo esto no era mas que un simple juego, quizás ella no lo viera así, viera las cosas de un modo mas serió. Tosí varias veces para aclararme la voz, antes de volver a hablar de forma tranquila.

¿Un territorio que no es el mio?, que yo sepa si esto no es mio tampoco es tuyo, yo solamente daba un paseo y no se como ni de que forma acabe aquí, seguramente tenga que mirarlo, quizás sea sonámbulo y el ruido de las llaves al cerrar la clase me hubiese despertado, si, seguramente sea eso, creo que esa es la respuesta a todo.

[off: perdona por el mierda post.]
avatar
Lelouch
Experto
Experto

Masculino
Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 28/03/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Karorin Rao el Miér Abr 04, 2012 2:11 pm

No se esforzaba en prestar atención a las palabras del muchacho, simplemente, lo único que aquel intentaba era rebatir y contradecir todas las verdades que ella ya había dejado volar. Creía en la certeza de sus propias palabras, no era necesario asegurarse de atesorar cada una de las que provenían del interlocutor. Fue entonces cuando, al despejar sus oídos de aquel incesante ruido, se deshizo del malestar, y pudo volver a escuchar el prominente cantar de las cigarras, esta vez como un susurro lejano y plausible, un murmullo casi inteligible, pues pareciera que éstas se morían por hablar y contarle cómo de efímera era en verdad la noche, sus maravillas y tesoros. Sin embargo, algo le indujo a pensar que, tal vez, aquellas cigarras ya no querían cantar, pensó que quizá se veían obligadas por medio del mágico recuerdo, tal vez aquello no era la verdad que debería ser. Era su propia realidad. Se oyó también el ruido de un reloj, pausado y eterno. Al escuchar prestamente, el ambiente se le hizo más sofocante y ahogador. La noche estaba ya en su apoteosica plenitud y la deslumbrante luna se entregaba ansiosa ante los secretos de la estrellada señora nocturna.

Las luces de la ciudad que se infiltraban por los fríos cristales, un tanto lejanas, comenzaban a desaparecer poco a poco. La noche se mostraba aún más penumbrosa y misteriosa. A veces le parecía que tanto al cerrar los ojos como al abrirlos, la imagen seguía siendo la misma: Tinieblas y tinieblas. Le aterraba que en cualquier momento sí que se le fuera de las manos la treta que escondía. Secretamente, se inclinó hacia su maleta y revolvió hasta el fondo, sacando una barbaridad de trastos inútiles, hasta qué, al fin, encontró lo que tanto estaba buscando. Sus ojos no pudieron admirar mucho tiempo la luz que de aquel objeto se desprendía, la delicadeza de estos se hacía notar ante el cambio drástico hacia la luminosidad. La linterna, de tonalidad tenue, le alcanzaba para poder permanecer despierta, o al menos algo más atenta. No hay apenas reposo para su mórbida mente. Se presentaba frecuentemente arraigada al sentimiento de que no había paz para alguien como ella.

-Estoy disconforme con su actitud. Tanta dependencia del placer del entretenimiento no es sana. Pareciera que lo que conforma su identidad es sólo el planteamiento de "juegos" o "retos". Es lo que he podido deducir de sus palabras. Las principescas palabras de alguien que no encuentra soporte más que el de dotar de divertimento su mente. No envidio más su testarudez y cabezonería. El vacío tiene que llenarlo de alguna forma. Y seguramente sea esta clase de sesiones lo único que le llena. Incluso si no es así, puesto que son solo acusaciones apresuradas, igual que usted se apresura al decir que me relajo para procurarse tranquilidad y satisfacción, y, puesto qué, incluso si así fuera usted no me lo confirmaría, formaré parte del "juego", pero no de su propio "juego". De eso puede estar seguro.Déjeme insistir y recordarle que mi existencia no se resumirá en una simple pieza en su tablero. Ni usted ni nadie me moverá a su antojo. No perteneceré ni a un bando ni al otro, me brindaré cuentas a mí misma según mi propio beneplácito. No acataré normas ni leyes, sucumbiré a mi propia ley moral. Ni el mismo oráculo determinará mis actos.
-Declaró su posición durante lo que parecía una especie de monólogo teatral, suspiró y cerró los ojos resignada.- El tener que dormir aquí es más un problema para mí que para su persona. Esa frase no ha sido para nada graciosa, espero que me disculpe por no apreciar esa clase de humor. En todo caso si resultara dañado, no buscaría el botiquín, más que nada porque no soy una esclava. Simplemente no me apetece, así que sea cuidadoso, no se lastime, ninguno de los dos queremos eso. Claro, seguramente yo también cerré la puerta estando sonámbula. Le repito que no tiene un humor muy agraciado. Puesto que ni uno ni otro saldremos de aquí, ¿Qué le parecería si le propusiera alguna especie de acto rendido al deseo carnal -Añade una larga pausa con un temple tranquilo y mostró una pequeña sonrisa.- No se emocione si mi humor no encaja con el suyo. La atracción de la carne es un tema vulgar elevado por medio de mis refinadas maneras hasta esconder una indecorosa acción humana. Tal vez quería mostrarle una forma más eficaz de confundir a su enemigo. Espero que lo tenga en cuenta, aproveche grato este consejo y aplíquelo en su primera batalla aquí, pues ésta no es la mía.

Señaló entonces el toque final de la inesperada y duradera toma de palabra. Se oyó un agudo crujir. Había cerrado los ojos ,y había resurgido una afiliada estaca de color plata, la cual rasgó fuertemente la puerta y acabaría penetrando por completo su propia hendidura, estaca que desprendía una especie de destello azul y que había aparecido de lo que parecía ser un pequeño trozo de nada. -No hay nada más que desee decir. No continúe esforzándose en dirigirme la palabra. Si no va a realizar un movimiento oportuno, Buenas noches. -. Cerró entonces los ojos, sin bajar la guardia, sin dormir tan siquiera, simplemente descansando su mirada y su mente, procurando mantener su mente completamente en blanco.




avatar
Karorin Rao
Experto
Experto

Femenino
Mensajes : 30
Fecha de inscripción : 26/03/2012
Edad : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Lelouch el Jue Abr 05, 2012 8:51 am

Los minutos iban pasando lentamente, muy lentamente, parecía que se había parado el mismo tiempo. Aquella pequeña sonrisa que había estado posado unos momentos en mi rostro, había desaparecido por completo, el aburrimiento empezaba a aparecer en aquel lugar, la conversación se tornaba poco a poco pesada, demasiado previsible, como solía ser de costumbre, pero aun así evitaría echarme atrás, tendría que buscar alguna manera de darle la vuelta a la conversación y no decir siempre lo mismo, intentando ver quien se llevara la razón, en una conversación que si seguía así se tornaría realmente ilógica y entraríamos en un bucle del cual no saldríamos. Aunque en verdad no coincidía en algunas de las cosas que estaba diciendo, ¿porque no podía ser un juego?, acaso hay un ley que rija como debe de llevar uno su filosofía de vida, cada uno podría llevarla como quisiera, cada uno era libre como pensaba ella, cada uno se rige por sus propias reglas, aunque en mi caso, las normas la rige el ganador del juego, el que consigue llevarse la victoria. Así era mi filosofía y así sería durante toda mi vida, asta que consigan ganarme y cambiar mis reglas, pero asta que eso no pasa, no cambiaría mi forma de ser por unas simples palabras, no me echaría atrás en ningún momento. Pero la verdad era que tenía razón en la mayoría de las cosas que decía, aquel vacío que sentía tenía que llenarlo de alguna manera y esa era la que había encontrado, aunque todavía no había conseguido a nadie que consiguiera llenarme de verdad, era algo que aunque buscase no conseguía. Mi espalda se deslizo lentamente sobre el marco de la puerta, asta apoyarme totalmente en el suelo, mientras la oscuridad de la noche inundaba toda la sala y mi mirada se posaba sobre el techo de la sala. Una pequeña luz ilumino por debajo de la puerta, aunque poca atención le preste, estaba mas pensativo en que era el siguiente paso que debía tomar, que en ver que movimiento hacía la joven. Tenía que decirlo, no le disgustaba la forma de ser de la mujer, aquella forma de ser independiente me gustaba, pero a la vez me recordaba en parte a mí, solo que había una diferencia, ella lo tomaba con seriedad y en cambio yo, lo tomaba como un simple juego, como una simple diversión, ya nada había conseguido llenarme en esta vida.

¿Acaso eres tu alguien para juzgar mi método de vida?, yo respeto el tuyo y en parte lo admiro, pero tu no eres nadie para juzgar el de los demás, cada uno es como es, no se puede cambiar, como tu misma has dicho estarás bajo tus propias leyes, bajo tu propia ley moral, digamos que seras tu propio gobierno, que sera tu propia dictadura de la cual no quieres salir, no lo harás. Y si, has acertado, mi identidad se basa todo de juegos, pero no de muchos juegos, de un solo, el ajedrez es lo único que ha conseguido llenarme, no solo por el juego, por los recuerdos que puede llegar a traerme y por la forma de ver la vida que me ha dado en muchas ocasiones, los poderosos pueden llegar a ser los débiles en una partida, todo en verdad puede cambiar mientras tu sepas como quieres seguir en tu vida, pero si, juego para llenar el vacío que tengo por dentro, porque nadie en esta vida ha conseguido llenarme ni un poco, solo he conseguido llegar a aquel estado en que la gente llama diversión al ver la cara de los derrotados en el juego, al ver la humillación que sienten al perder en sus ojos, el ver como intentan escapar de aquello con mentiras, todo eso es lo único que consigue llenarme, pero esto solo dura escasos segundos, lo que tarda en cambiarle la mirada a una persona, puede que sean varios segundos lo que dure esa felicidad, ¿pero en verdad crees que eso puede llenar en verdad a una persona?, yo aunque mi testarudez me diga que si, la respuesta a esa pregunta sera siempre que no, pero que le voy a hacer, me prometí a mi mismo que no cambiaría y no faltare a mi palabra, es algo de lo que no me siento orgulloso, pero que tampoco me arrepiento. Y disculpe por mi humor, yo tampoco creo que sea demasiado bueno, pero la tensión en verdad no me gusta.

Las palabras brotaron de mi boca como un simple discurso, como si lo estuviera leyendo en una hoja lo que tenia que decir, como si llevara días o meses pensando en lo que debía decir en ese momento. La seriedad se veía reflejado en mi rostro gracias a la tímida luz que desprendía la luna en aquella noche. En parte que veía la razón en las palabras de la mujer, me había molestado bastante parte de sus palabras, ¿en verdad se creía que conocía la dureza de la vida?, seguramente lo dudaba, seguramente no sabría lo que es la soledad, lo puede sufrir una persona con el paso de los años sintiéndose solo, sin nadie a su lado, sin tener ningún apoyo, perdiendo la confianza total en el mundo y sabiendo que nadie debería salvarse solo uno mismo, solo se tendría que tener la confianza en uno mismo y en nadie mas. Aquella soledad que había arruinado por completo cuando era mas pequeño había desaparecido completamente, asta aquel momento, que lo había resaltado y me hizo recordar, inconscientemente algunas de las cosas que había ocultado toda mi vida, que había querido borrar de mi cabeza, asta el ultimo de mis recuerdos, solo tener en mi cabeza lo que era el presente, no tener ni una pizca de información en mi mente de mi pasado, era algo que había intentando desde siempre conseguir, pero que en este momento no era capaz de conseguirlo, seguían viniendo pensamientos a mi cabeza, sin parar, como dicen que cuando estas a punto de morir te pasa la vida entera en unos segundos, era eso mismo lo que me estaba pasando, imágenes, una detrás de otra, sin parar, recorrían mi mente sin parar. Un rabia intensa recorrió todo mi cuerpo, me dieron ganas de levantarme, ganas de acabar con todo en un momento, pero sabía que no podía, debía contenerse, no querría que la situación se me fuera de las manos, aunque así estaba ocurriendo. Una sonrisa, una sonrisa pero que no mostraba felicidad, no mostraba nada, era una sonrisa vacía que le precedió una pequeña risa maníaca, todos aquellos recuerdos habían inundado mi mente de forma instantánea y aunque quisiera no podía borrarlos en aquel momento y no podía para de reír.

Pero la verdadera cuestión es que eso es lo que me hago creer, hago creerme ami mismo que solo juego para llenarme, para tener un diversión en mi vida, pero esta es solo una forma de entretener a mi mente, de dejarla ocupada, de que no piense en nada, que se vacíe por completo de recuerdos, esa es la verdad en la cuestión, borrar todos aquellos recuerdos que tanto odias, borrar a todas las personas en verdad que odias, el mundo entero, eso es, lo único que quiero es olvidar completamente el pasado y aunque lo quiera hacer, siempre hay cosas que pasan que te lo hacen recordar y te das cuenta que solo lo olvidas parcialmente, pero que sigue ahí, que nunca se va, por eso en verdad, ¿te crees que me importas algo tu o los demás?, solo sois mi pequeña diversión, solo sois un pequeño juguete que me gusta manejar a mi antojo, me da exactamente igual darte información, me da igual lo que hicieras, me dan igual tus palabras, solo quiero eso, entretener mi mente, despejar aquellos pensamientos que lo único que hacen es recordar el pasado.

Todas aquellas palabras que habían salido de mi boca, como si de un chaparrón momentáneo se tratase, habían inundado la sala, la respiración se me había agitado, aquella risa había acabado por fin. Aquel crujir de la puerta, aquel boquete que poco a poco empezaba a realizarse en la puerta, pero mi espalda seguía ahí, sin apartarse, mi cuerpo no se movía ni un ápice, seguía apoyado contra la puerta mientras tenía apoyada la mano sobre mi cara teniendo la vista sobre el suelo, aquellas palabras que habían salido de mi boca mi habían dejado totalmente metido en aquellos pensamientos, intentando borrarlo, sin pensar ni en un momento en el ruido del crujir de la puerta, en la luz que iluminaba aquel lugar, en nada, todo se había vuelto oscuro, el silencio se había transformado por completo, la soledad había vuelto, aquel lugar se había convertido en mi propia cárcel de mis pensamientos y estaba atrapado completamente. Quería responder, quería volver a hablar, pero me era imposible, no podía hacer ni un movimiento, no pestañeaba, no hacía nada, solo mirar el suelo. Aquel había sido mi movimiento, ¿pero en verdad había cambiado algo?, ¿en verdad creía que de esta forma daría la vuelta al tablero o en verdad me estaba poniendo en mas desventaja?, todo se estaba saliendo de mi control, pero no por culpa de la joven, sino por culpa de mis propios pensamientos, de mi propia forma de ser, ¿en verdad era esto lo que quería?.


[Off: risa de lelouch]
[off2: Quería darle un pequeño cambio a los post, sino se volvería demasiado monótonos aunque no se si en verdad lo consegui.)
avatar
Lelouch
Experto
Experto

Masculino
Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 28/03/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Karorin Rao el Jue Abr 05, 2012 3:40 pm

Aquellos ojos de color grana habían sido interrumpidos una vez más de su ansiado reposo, pero esta vez, de forma repentina. Creía que aquel primer sigilo otorgado era el último, y, por tanto punto fulminante de la conversación. Podría simplemente haberlo ignorado de manera tajante, ya había advertido de su intención de mantener silencio en caso de que no se dispusiera a decir algo lógico. Ésta había sido la propia decisión, formulada con sumo grado de entereza. Sin embargo la rectitud de sus palabras se había cruzado con una situación opuesta a la anterior, realmente, ese asombroso cambio de actitud le había pillado por sorpresa: El sujeto ya no estaba intentando contraatacar por todos los medios disponibles, por muy insignificantes que le parecieran. Aquél, se limitaba a contar y medir en cuanto a la forma de pensar de cada uno, sus sentimientos, etc. Estaba reconociendo algunas de las cosas que ya ella había dicho y, en cuanto a otras cosas, estaba mostrando su posición. En efecto, el muchacho había redireccionado el hilo de la conversación. La había conducido hasta el punto de exponer, ligeramente, su forma interna, su verdadera forma. ¿Se encontraba el joven burlándose de ella? ¿Estaba diciendo la verdad? Quizá, era solo parte de su "juego". En cualquier caso, no le importaba. Si estaba intentando causar algún sentimiento de lástima en su persona, estaba claro que de esta manera no tendría oportunidad alguna de conseguirlo. El tic-tac del reloj se hacía cada vez más y más molesto. Le agobiaba, el ambiente se le hacía pesado y agotador. No podía tan siquiera distinguir perfectamente aquel ruido del que provenía de su acompañante. Pareciera que el reloj se colaba en su cabeza, con un sonido suave y tentador que se había vuelto poco a poco en una desmesurada y eterna agonía. Silencio, silencio, pensó para sí. ¿Silencio? Ya ni podía recordar qué era el silencio. ¿En dónde se había perdido la armonía de la quietud de tan solo hace un momento? Oh, ahí está, regresa poco a poco a su lugar de antaño, su cabeza se había despejado de golpe. ¿Qué había sido eso? De acuerdo, una vez más estaba pagando las inoportunas consecuencias de su toque mágico. Se había perdido ya parte de las palabras del chico, no sabía con exactitud parte de lo que dijo. El muchacho proseguía ahora, tras una pausa pensante, interrumpida por medio de una risa devastadora, hablando de una parte que le parecía aún más siniestra. Reflejaba el dolor, odio y sufrimiento en cada una de las palabras que escupía.Tembliqueó durante unos instantes, aunque estaba dentro de sus posibilidades continuar sosteniendo la estaca con la mano izquierda, arrastró entonces su mano derecha por el frío suelo y, lentamente, se la llevó a la cara. Sonríe. Carcajea. Desbarra. Sonríe. Con las uñas casi incrustadas en el rostro y con los ojos abiertos de manera desproporcionada, habla.

-¡Oh, vamos! ¿Un chaval como el que tengo a mis espaldas, no se creerá que tiene alguna lección que darme? Puesto que me ha brindado algo de información, le propongo un intercambio. Sí, así es, escuche bien y disminuya la desventaja. Si no disfrutó usted de una vida plena, si ésta ha estado marcada por el dolor en algún momento, las noches habrán sido la verdadera angustia. La noche es temible, un cazador furtivo, fieramente entrenado para hacerte sufrir y sacar de tus entrañas lo más sabroso de tu persona. Sin embargo, si se habla de dolor, es en ésa parte donde a menudo se concentra. Ejerce entonces un efecto ligeramente liberador y surge entonces una cadena de sentimientos completamente distinta. A pesar de ello, el sentimiento de dolor se apacigua poco a poco, pues, tras una hilera de noches tormentosas, les sigue una noche de calma. Pese a que el dolor puede manifestarse en cualquier momento, ya no será una sensación constante. Las representaciones del dolorido estado de ánimo se deshacen finalmente en tus sueños. -Suelta una risa que se le presentó pesada y fatigosa-. ¿Tiene idea alguna de lo que sucedería si se le privara del placer del sueño? No, no me refiero a días, semanas o meses. Me refiero a si se le negara eternamente. Obviamente eso no es posible, pero sí que se puede intentar una situación semejante, dejando colarse pequeños intervalos de sueño y permanecer la mayor parte del tiempo despierta y, una vez y la situación se hace insoportable, dormir de día, cuando tener sueños afectivos es más dificultoso. No sabe absolutamente nada de lo que es el verdadero dolor de estar vivo y no muerto. Si el dolor se da por algo que no está en la propia naturaleza humana, no, en las propias necesidades básicas de cualquier animal, es reemplazable, o al menos llevadero, pues eso está en nuestra propia naturaleza, en términos generales. Pero si fuera éste el caso... ¡La propia naturaleza es el peor enemigo! Y, entenderá que, por supuesto, la naturaleza tiene en sus manos demasiado poder. No es posible hacerle frente, no hay batalla que valga. Aferrarse a la vida y convivir con ello, o morir y entregarle el cuerpo sin vida en sus propias manos, no importa, el resultado será el mismo.-Cambia de registro, ya no le trata de usted. -Consuélate. ¡Puedes recordar! Puedes tener el pasado presente, eso te hace más fuerte. Algunas historias son diferentes. -Hace una pausa bastante larga. Suspira. Se muerde el labio inferior.- ¡Y tú solo quieres borrar todos esos recuerdos que conforman tu entidad verdadera! ¡Te esfuerzas en no ser nadie cuando ya tienes el privilegio de ser alguien! ¡No aprecias la realidad! ¡Tampoco aprecias la nada, ya que pretendes dotar de sentido a tu vida por medio de la diversión! ¡Hahahaha! ¡Me causas devoción! Contéstame, ¿Qué es lo que realmente quieres? ¿Acaso tú lo sabes?-

Al mismo tiempo que terminó de hablar, se levantó de golpe sin soltar la estaca. Forzó un poco sin hacerlo notar y resquebrajó ya por la mitad el duro material de la puerta, dejando abierta una ranura en la que se establecía el primer claro contacto visual entre ambos desde hacía bastante rato. Había derrumbado en un sólo instante toda la situación de ventaja que tenía entre sus garras. No le importó. Estaba fuera de sí. -Eres...-. Sonrió. -...interesante.-. Le miró satisfecha. - Está bien, demuéstreme sus ansias de entretenimiento, permaneceré como proclive espectadora suya.-. Acentuó la herida de la puerta, la hizo mayor y se introdujo a través de ella, al igual que la luz de la linterna. -Pensará que estoy haciendo una jugada que me pondrá completamente en sus manos. Solo es la confirmación de que estaré fuera del juego. Esto no significará que las cosas se volverán aburridas, por fortuna, o al menos así es para mí.-. Se inclinó con una sonrisa un tanto siniestra bien marcada, hasta que su rostro quedó a la misma altura que el del muchacho. -Vamos, estoy esperando. Muéstrame tu poder y me estarás dando lo que quiero.-.


Tic-Tac, Tic-Tac, Tic-Tac.
Tic-Tac, Tic-Tac, Tic-Tac.
Tic-Tac, Tic-Tac, Tic-Tac.


Dejó caer lentamente su cuerpo hacia un lado, quedando recostada contra la pared. Con los ojos medianamente abiertos comenzó a darse cuenta de cómo la imagen se difuminaba, poco a poco. Lentamente.
avatar
Karorin Rao
Experto
Experto

Femenino
Mensajes : 30
Fecha de inscripción : 26/03/2012
Edad : 23

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Lelouch el Jue Abr 05, 2012 6:59 pm

Aquel lugar inundado por la oscuridad en aquellos momentos, ni un destello de luz podía observar en ese momento, la vista posada sobre el suelo, la misma risa de antes volviendo a sonar, pero sin mover ninguna parte de mi cuerpo en aquel momento, solo la boca, estando apoyado sobre la puerta inmutado por cualquier cosa que pasase. Aquel momento se había vuelto realmente en contra mía, mi forma de ser había cambiado por completo, ¿dolor?, en realidad pensaba ella que lo que realmente sentía yo era dolor, estaba muy equivocada, todo el dolor que un día sentí se esfumo por completo, ya no era dolor, ni una pizca de el, era odio, lo único que sentía era un gran odio hacía el mundo, hacía la civilización en si, seguramente el mundo estaría mejor sin los seres humanos, sin ninguno, asta sin mi, lo único que hacemos es generar mas y mas odio, el odio es el que controla a las personas y las personas controlan el mundo a base de ese odio. El odio es el culpable de todos los problemas del mundo, si no hubiera odio, no hubieran tantos problemas, por eso mismo ese odio tiene que desaparecer de una vez y para siempre, pero es es imposible, la única manera de terminar con el odio es exterminar a la raza humana, pero nadie esta tan loco o tiene los suficientes recursos para conseguirlo. La risa volvió a brotar de mi boca, aun sin mover nada mas que la cara, preparándome para volver a contestar a aquella mujer que estaba esperando la respuesta, aunque quizás de una manera diferente a la que se la iba a plantear en ese momento. La información que me había dado la había pasado parte por encima, no había pensado en ningún momento sobre eso, ahora mismo había conseguido algo que nunca había echo, pero en cambio no era para bien, sino para mal, había centrado mi mente en ese momento, en la respuesta, en que pasaría después, había dejado completamente de pensar en nada y me dedicaba a comenzar a contestarle.

No me hagas reír, te creía algo mas lista, ¿acaso crees que yo puedo sentir dolor ahora mismo?, el dolor se esfumo hace mucho, supe eliminarlo totalmente de mi cuerpo, supe cambiarlo, ahora lo único que siento es odio, odio hacia el mundo, odio hacía la raza humana, digamos odio en este momento hacía ti, no por nada, sino porque es lo único que puedo sentir ahora mismo, odio. Tristeza, dolor, angustia, alegría, ¿que demonios es eso?, ¿en verdad existe?, ahora me has echo darme cuenta, que no siento nada de eso, solo siento odio, odio hacía todo el mundo y ver como destrozo a cualquiera que se pone en mi camino alimenta mas mi odio, me hace crecer. ¿Privarme del sueño?, lo peor no es que te priven de el, lo peor es dormir y ver solo una y otra vez la misma imagen, la misma imagen que te hace recordar el porqué del odio que sientes hacía el mundo, el saber que cada vez que cierre los ojos estará ahí esa imagen, sin desaparecer, sabiendo que cada vez que duerma, mi odio crecerá aun mas, eso es verdad se puede conocer como dolor, el no sentir nada mas que una cosa, el no poder ir a una persona y sentir algo mas que no se odio, eso es el verdadero dolor que siente una persona, pero que en vez de sentirlo como dolor, solo lo sientes como si tu todo ese dolor se transformara en odio y los demás tuvieran que pagar por eso, el mundo fortalece a las personas y es como en la selva, la ley del mas fuerte, el que es débil no sobrevive, mi familia fue débil y murió, mis rivales no fueron fuertes y siguieron el sendero de la muerte y con cada cosa que pasaba, me hacía mas fuerte, mas fuerte a causa de los débiles, ¿en verdad piensas que tu puedes llegas a sentir dolor verdadero o crees que puedes llegar a sentir la mínima parte de lo que sentí yo?, yo solo te digo, que el verdadero dolor, es el mismísimo odio hacia la vida y a la que intentas derrotar una y otra vez teniendo intentos fallidos. Ademas, ¿quien soy yo?, la vida no me ha dado ninguna razón para ser alguien, nadie me ha dicho que sea nadie y por eso mismo lo oculto, ¿para que tener una identidad propia?, en verdad crees que sirve de algo, no sirve absolutamente de nada, de nada me oyes, de nada, lo único que la vida hace es darte pruebas, pruebas en la que si eres débil mueres y si eres fuerte sobrevives, por eso mismo estoy enzarzado en un juego con el mismo destino y con la misma vida, ellos mi hicieron así y ni ellos me podrán ni cambiar ni derrotar, que te quede eso bien escrito en la cabeza, no pienses que puedo cambiar o que recordar me hace mas fuerte, lo único que hace es alimentar mas este odio que siento, cada vez mas y mas, asta que llegue un momento que no pueda mas y explote. Y lo que realmente quiero no lo se ni yo, ¿tu me responderás a esa pregunta?

La estaca comenzó nuevamente a resquebrajó la puerta, partiendo por la mitad la puerta para poder adentrarse dentro de la clase, mientras empezaba a hablar, ¿acaso creía que iba a conseguir algo en todo esto?, sus palabras se adentraron dentro de la sala, escuchándolo pero a la vez sintiendo lo mismo que anteriormente, la tensión que se estaba acumulando en mi cuerpo cada vez se hacía mas grande, aun mas cuando pude ver a la joven se inclino colocándose a mi par y pudiendo verle la cara, aquella sonrisa siniestra que tenía en su rostro paso totalmente desapercibida, mientras que sin darme cuenta, había mordido con gran fuerza mi labio inferior, del cual empezaba a desprender un hilo de sangre que recorría mi barbilla y seguía por el cuello. ¿Acaso creía que le iba a mostrar mi poder?, quien se creía que era, acaso creía que por sus palabras, que por sus actos había conseguido algo, lo único que había conseguido es darme cuenta del odio al mundo, mis ojos durante el momento que estaban posados sobre la chica, solo demostraban la maldita frialdad, el odio, aquel sentimiento odioso podía sentir ella en mis ojos, un odio del cual en momentos no me sentía orgulloso, pero que no podía cambiar en aquel momento.

¿Acaso te crees suficientemente importante para que te demuestre mi poder?, no me hagas reír ingenua, si sigues viva es por el único echo que no quiero tener ningún problema a pocos días de estar aquí, ademas de que si acabara rápidamente, mi método de entretenimiento se acabaría. Si en verdad quieres conocer mi poder, demuéstrame que lo mereces, que consigues un ápice de mi entretenimiento, si es así, te demostrare todo mi poder, te lo diré con todo detalle, pero primero tendrás que conseguir eso.
avatar
Lelouch
Experto
Experto

Masculino
Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 28/03/2012

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Conociendo las clases en la noche.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.